
El distrito II es el de los grandes bulevares, la Bolsa, el gran desarrollo comercial de una época dorada. En el barrio de Sentier tenían su sede los grandes periódicos y había gran animación en los Grandes Bulevares, los antiguos pasajes cubiertos, las callejuelas y galerías. Actualmente muchas tiendas han sido reemplazadas por negocios de alta tecnología por lo que ya se empieza a hablar de “Silicon Sentier”, pero todavía hoy se puede vivir el auténtico Sentier, los domingos cuando sus calles se hacen peatonales o los lunes, cuando se realizan grandes ventas de tela para modistos.
Es muy fácil llegar a los Grandes Bulevares, con el metro de la Opera, con los autobuses 39 y 48 o sencillamente a pie. Estos bulevares comenzaron a construirse en el siglo XVII donde se encontraban las antiguas murallas de la ciudad, ya carentes de sentido defensivo. En el siglo XVIII fueron el gran paseo de moda, y vieron adoquinarse sus calles a fines del siglo XVIII, llegar la iluminación a gas a principios del XIX, circular el primer ómnibus entre la Madaleine y la Bastille…
Precisamente en estas calles inmortalizadas por Yves Montand en su canción “J´aime flâner sur les Grands Boulevards” (me gusta pasear por los Grandes Bulevares), se encuentran muchas salas de teatro herederas de la tradición instaurada a fines de 1660, cuando se demolieron las murallas y florecieron los teatros de comedias y del llamado género ligero. Aquí actuaron o fueron representados Jacques Deval, Poiret o Guitry. Los teatros más famosos de su época fueron la Comédie-Caumartin, el Folies-Bergère, el Théâtre des Variétés, el Teatro Olympia y muchos más.
Por ejemplo en los bulevares Des Capucines en el distrito y Des Italiens podemos encontrar las más importantes salas de cine, y también grandes bancos de fachadas imponentes como el Banco Nacional de París. En el bulevar Montmartre encontraremos tiendas de ropa y mucha animación. En cambio dos pasajes como el Jouffroy y des Panoramas conservan sus tiendas antiguas y su atmósfera poética y misteriosa.
Para vivir este verdadero espíritu boulevardiano les invitamos a conocer Le Sentier des Halles, un teatro ubicado en la rue d’Aboukir. Es el lugar elegido por los nuevos artistas para hacerse conocer por el gran público, y muchas veces otros ya reconocidos, gustan volver a este teatro para recordar sus orígenes y recuperar sus raíces. Esta sala fue creada en 1982 en un sótano vacío y tiene lugar para 120 espectadores y es un punto de referencia en la escena musical de París. Considerado un escenario clásico, actualmente da lugar a la presentación de los más distintos estilos como pop, rock y humor.
Foto: Wikipedia