Concorde-Opera Garnier, caminata inolvidable

Plaza de la Concorde

Champs-Élysées es la avenida más prestigiosa de París y una de las más famosas del mundo. Su nombre evoca a los Campos Elíseos, el paraíso de la bienaventuranza en la mitología griega; son 1910 metros que atraviesan cuatro distritos de la ciudad y conforman un verdadero eje histórico, pues nace en la plaza de la Concorde y culmina en el Arco de Triunfo, construido por Napoleón Bonaparte como homenaje a sus victorias.

De hecho es uno de los principales destinos turísticos de la ciudad, ya que está bordeada de cafés, teatros, tiendas y restaurantes. Originariamente era una zona de huertas, hasta 1616 cuando se prolongó el Jardín de las Tullerías, con una avenida arbolada; ya a comienzos del siglo XVIII se había transformado en una avenida de moda.

Interesará al visitante saber que atravesaremos los distritos 1, 2, 8 y 9. Champs Elysées nos sorprende con el Palais Royal, el equivalente urbano de Versalles; fue construido entre 1753 y 1763, y en 1793 fue el escenario de la decapitación de Luis XVI. En el medio está el famoso Obelisco del Templo de Luxor, un regalo del virrey de Egipto en 1831 que hoy en día convoca a los curiosos a descifrar los jeroglíficos tallados en granito rosa.

La entrada de la avenida es custodiada por dos copias en resina de los Caballos de Marly, cuyos originales se hallan en el Museo de El Louvre. A la izquierda, cerca de la rotonda del Teatro, veremos el Petit Palais, construido especialmente para la Exposición de 1900, fiel representación arquitectónica de la extravagante «Belle Epoque».

Actualmente es la sede del Museo de Bellas Artes de la ciudad. En la siguiente esquina donde se encuentra la estatua de Dubuffet, y si es jueves, sábado o domingo, podremos ver la tradicional feria de filatelia que actualmente incluye tarjetas telefónicas y otros objetos de colección; ¡no dejen de presenciar una de sus animadas, apasionadas y a veces dramáticas negociaciones!

Un poco más arriba, frente al Ministerio del Interior, está la Rue du Faubourg Saint-Honoré, reino de las tiendas de lujo y alta costura, pero nuestro objetivo es hacia la izquierda, la imponente iglesia de la Madeleine con su enorme cúpula; su construcción se extendió durante 80 años. La monumental escalera nos lleva hacia la parte superior que bien valdrá el esfuerzo de subirla pues nos regala una de las mejores vistas de París.

Continuemos nuestra caminata a lo largo de los bulevares, la Opera Capucines y el Palacio Garnier, excelente muestra de la arquitectura estilo Segundo Imperio. Luego tomaremos la Rue de la Paix, que ofrece vistas a la magnífica Plaza Vendome, con su emblemática joyería, y nos lleva hasta el Jardín de las Tullerías. Es el momento de tomar un descanso, refugiarnos entre la exuberante vegetación y acercarnos al estanque en el que, por generaciones, los niños parisinos hacen navegar sus pequeños veleros de juguete.

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Categorias: Turismo en París


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