Bibliothèque Mazarine, la más antigua de París

Biblioteca Mazarine

Si hay algo realmente romántico para hacer en París, es buscar algún lugar bello, medieval y silencioso frente al Sena para dedicarse a leer el libro preferido… ¿Existe?

Sí; está en el muelle de Conti y ya era frecuentado por amantes de la lectura a mediados del siglo XVII. Se trata de la actual Biblioteca Mazarine, la biblioteca privada del cardenal Mazarino, primer ministro de Luis XIV y que su propietario  abrió al público en 1643 convirtiéndose en la primera biblioteca pública francesa.

Actualmente es administrada por el Instituto de Francia, encargado de supervisar las cinco academias francesas entre ellas la prestigiosa y venerada Académie Française, defensora de la lengua. La sala de lectura está en el primer piso y tiene forma de L; algunas ventanas dan al río, y es frecuente ver investigadores equipados con su modernos ordenadores portátiles sobre las antiguas mesas de cuero, en un ambiente de puertas y cielorrasos de madera tallada y entre más de cien columnas corintias.

La Biblioteca Mazarine ya tenía cerca de 40.000 ejemplares en 1652 y para garantizar su continuidad el cardenal ordenó su incorporación a un Colegio que se construyó frente al Museo de El Louvre. De hecho la construcción de este colegio se extendió durante más de 20 años, y muchos de los elementos que lo decoran pertenecen a la antigua biblioteca. A lo largo de su existencia fue enriqueciéndose con nuevos aportes y donaciones como los fondos Ampère, Lebrun o Demangeon-Perpillou entre otros.

La sala de lectura de la Biblioteca Mazarine fue restaurada entre 1968 y 1974 recuperando el aspecto original que ha encantado e inspirado a los lectores durante más de trescientos años.

El interior nos espera con una fascinante arquitectura ornada de obras maestras. Por ejemplo la escalera fue construida en 1824 por Léon Biet y está bordeada de nichos que albergan bustos de mármol de importantes personajes; en el rellano, dos monumentales puertas se abren a sendos espacios cuyos nombres están grabados en mármol negro: la Biblioteca y el Museo.

Queda mucho por recorrer, como la sala octogonal, de techo artesonado, donde se guardan los catálogos, ficheros y actuales archivos informáticos, la sala Gabriel Naudé con el nombre escrito en letras de oro sobre mármol negro o la sala de lectura, con 32 ventanas y 18 filas de estantes.

La Bibliothèque Mazarine está en el 23, quai de Conti, en el distrito 6, y es muy fácil llegar con el metro, RER, o autobús. Está abierta de lunes a viernes desde las 10 hasta las 18 h.; si desean consultar documentos raros, preciosos o medievales, deben solicitar autorización.

Foto: Wiki Commons

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