Conociendo el acueducto de Medici

Maison du Fointainier

Según el emperador Juliano, en el siglo IV, las aguas del Sena eran muy puras y agradables, pero muy difíciles de transportar hacia la bella Lutecia, pues se debían elevar grandes cantidades de agua hasta lo alto de la colina de Santa Genoveva.

Sin embargo los romanos adoraban el agua y por eso habían construido acueductos, baños, fuentes y piscinas. Cuando, a fines del siglo XVI, el problema del agua se hizo crítico en París, el rey Enrique IV volvió sobre la obra de los romanos.

En realidad los romanos habían construido un acueducto de 16 Km. desde Wissous, en el valle de la Bievre, un canal cubierto de losas que llevaba agua a París a través del Arcueil, un puente acueducto del que todavía hay algunos fragmentos visibles. El último gran descubrimiento fue en julio de 1996:¡un muro de contención de 150 metros de largo! La sección más grande jamás hallada en la capital.

Sin embargo el rey murió sin poder resolver los problemas de provisión de agua del Palacio de Luxemburgo, y su viuda, María de Médicis, retomó el asunto en 1612. Debía construirse un túnel subterráneo desde las fuentes de Rungis, con 30 ojos espaciados cada 500 metros, cuatro bocas de control por cada ojo, un paso hacia el Valle del Bievre en Arcueil y una entrada para distribución de agua al barrio de Saint-Jacques. El acueducto debía permitir el intercambio de excedentes de agua de la ciudad de París asegurando un flujo de 30 pulgadas de agua las 24 horas.

El acueducto se estuvo construyendo durante diez años y trabajaron 600 personas; se inauguró el 19 de mayo de 1623, con las aguas llegando por primera vez al Observatorio o Maison du Fontainier. María de Médicis no pudo disfrutar mucho de su acueducto: fue condenada al exilio en 1630 por su propio hijo Luis XIII, y murió en 1642 en Colonia, sumida en la pobreza.

Para saberlo todo acerca del Acueducto de Médici, lo mejor es tomar una visita guiada de la Asociación Paris Historique, un grupo de voluntarios cuyo objetivo es descubrir las estructuras del siglo XVII y preservar su integridad arquitectónica e histórica. De hecho, el Observatorio, ubicado en el 42 Avenue Observatoire, es el edificio más antiguo del distrito 14.

Las visitas guiadas se realizan una vez por mes, generalmente un sábado, para grupos de hasta 25 personas y tienen dos horas de duración. El acueducto puede recorrerse casi sin obstáculos; se pueden ver las galerías, las inscripciones talladas en la roca y las huellas de los trabajos realizados. Sorprende al visitante el cuidado en la construcción de los muros, los contrafuertes de piedra cuidadosamente revestidos, rivalizando con la más hermosa arquitectura. El recorrido termina en el área de des sœurs Saint-Thomas-de-Villeneuve, a pocos pasos de la Maison du Fontainier.

Foto: Vía Google Maps

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