La calle del gato que pesca

Calle del gato que pesca

¿Sabías que en la actualidad hay más de 5.400 calles en París? Sin embargo, no siempre fue así. Bajo el reinado de Luis XIV eran sólo 853, la mayoría estrechas y oscuras; Felipe Augusto fue quien decidió adoquinarlas, comenzando por Saint-Jacques, Saint-Martin, Saint-Antoine y Saint-Honoré, y también los puentes Petit y Pont au Change.

Hoy en día, la calle más larga es Vaugirard, con 4360 metros, mientras que la más corta es Degrés, de 5,75 metros; la más ancha es la Avenida Foch, de 120 metros de ancho y las más estrecha… la rue du Chat qui Pêche, que tiene entre 1.8 y 7 metros y es la que vamos a recorrer hoy.

Es interesante saber que hasta 1728 las calles de París no tenían nombres, ya que la mayoría de la gente no sabía leer; en cambio, se colocaban rótulos para que pudieran identificarlas. Las casas tampoco tenían número; éstos se colocaron recién en 1806.  La calle del Gato que Pesca se encuentra en el Barrio Latino, distrito 5, cerca de la Iglesia de San Severino.

Su extraño nombre del que no se sabe el origen, está envuelto en leyendas de gatos negros desde el siglo XV. Se cree que un sacerdote llamado Dom Perlet, amante de la alquimia, tenía un gato negro muy inteligente: era capaz de pescar peces del Sena con un golpe de sus patas (la calle desemboca precisamente en el Sena).

Convencidos de que se trataba de un hecho diabólico, tres estudiantes mataron al gato y lo arrojaron al río. Estaban seguros de que el gato y el alquimista eran una sola cosa… Al morir el gato el alquimista desapareció, pero reapareció poco después. En cuanto al gato, volvió a pescar tranquilamente al borde del agua.

La calle del Gato que Pesca es perpendicular a la Rue de la Huchette que lleva al muelle del Sena; es muy fácil llegar con el metro descendiendo en la estación Saint Michel. Antes de adoptar su nombre misterioso, era conocida como la Rue Neuve-des-Lavandières; sin embargo tuvo otros nombres, como Rue des Étuves, Rue du Renard y Rue des Bouticles.

Si algo les resulta familiar, es porque el escritor húngaro Jolán Földes vivió en esta calle en 1930 y escribió una novela titulada igual que el nombre de la calle, pero en húngaro. También dio su nombre a una canción de la popular escritora y cancionista argentina María Elena Walsh: “¿Lo ves o no lo ves / al gato que pes / allí, allí / sentado en su ventani…”

Foto: vía Wikipedia

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Categorias: Callejero de París


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